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¿Son ya una realidad los vehículos a gas licuado o GLP?

El Centro de Experimentación y Seguridad Vial de MAPFRE tiene como objetivos principales la mejor de la seguridad vial y de la calidad del medio ambiente. Para proponer alternativas y mejoras en los vehículos, elabora estudios y pruebas de innovación que permitan hacer viables los principales objetivos de CESVIMAP.

Como alternativa de la gasolina o el gasoil, surgen los coches GLP (gas licuado del petróleo),una buena alternativa que es más limpia y menos contaminante, no tanto como los coches eléctricos y los híbridos, pero aun así una alternativa muy factible por precio. 

CESVIMAP también ha analizado este tipo de coches GLP, en concreto el FIAT punto GLP,donde se puede ver el funcionamiento y la explicación de su funcionamiento y el por qué el impacto en el medio ambiente es menor.

Conocido también como autogas, el GLP es, en definitiva, un carburante alternativo que funciona mediante una mezcla de todos o algunos de los siguientes hidrocarburos: propano, metano, polipropileno y butileno. Los automóviles que lo utilizan se caracterizan por disponer de dos tanques de combustible: uno convencional, que funciona con gasolina, y otro específico, de gas licuado de petróleo. De este modo, el propulsor pasa a ser bifuel, estando preparado para funcionar con ambos tipos de combustible. La autonomía del tanque de GLP suele oscilar entre los 300 y los 500 kilómetros, a lo que se ha de sumar la del depósito de gasolina

Dentro de los coches GLP, el gas se canaliza desde el depósito a los inyectores, pudiendo el sistema utilizar una inyección directa o una indirecta a través del colector de admisión. La unidad de control electrónico que se ocupa del sistema de gas calcula en cada momento cuánto gas ha de inyectarse y cuándo. La inyección puede realizarse tanto en fase líquida como gaseosa, si bien la mayoría de los sistemas del mercado emplean preferentemente esta última.

Una vez arreglado, el coche GLP utiliza primeramente gasolina hasta alcanzar la temperatura óptima. A partir de ese momento, el vehículo seguirá circulando consumiendo únicamente gas, salvo que manualmente se accione el modo gasolina o que el gas se haya agotado. Los gases quemados salen por el escape, como en cualquier otro coche, aunque generando una menor toxicidad, toda vez que el GLP tiene menos impurezas.


Ventajas y desventajas de los coches GLP

Una de las principales ventajas de los coches a gas radica en el consumo, ya que cada litro de dicho combustible cuesta aproximadamente la mitad que uno de gasolina.

Al contar con un doble depósito (de gasolina y de gas), la autonomía de este tipo de automóviles es bastante mayor que la de los convencionales. Su conducción es, además, más suave y silenciosa, sin que apenas se produzcan vibraciones.

En algunos países se permiten que estos autos puedan utilizar en vías los carriles de alta ocupación, aun en el caso de que no viajen en ellos el número mínimo de pasajeros exigidos.

En lo que respecta a las desventajas de los coches GLP, quizá la mayor siga siendo que su precio de compra es ligeramente superior al de sus equivalentes en gasolina. No obstante, el considerable ahorro en combustible suele compensar de por sí este mayor precio.

Otra desventaja podría ser el menor número de surtidores existentes para el repostaje de estos coches. Sin embargo, estos van en progresivo aumento, de manera que cada vez resulta más fácil encontrar en cualquier ciudad una gasolinera provista con surtidor de GLP.

A pesar de todo ello, no resulta extraño que sean ya más de 30 millones los autos que en todo el mundo han apostado por esta opción.

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